Cómo evitar el estancamiento profesional

Gestión del cambio
septiembre 10, 2018

La falta de motivación, la hostilidad hacia nuevos compañeros o la desconfianza ante los superiores, acompañado de conformismo, quejas o mediocridad, son algunos síntomas evidentes de un estancamiento profesional que no sólo tiene consecuencias negativas a nivel laboral, sino que también puede pasarnos factura en nuestra vida personal.

A continuación hablamos sobre estancamiento profesional y sobre los mecanismos que empresa y trabajador pueden poner en marcha, de forma conjunta, para evitarlo.

¿Cuándo aparece el estancamiento profesional?

Aunque el estancamiento profesional puede surgir en cualquier etapa de nuestra trayectoria laboral (independientemente del tiempo que llevemos en una empresa o del trabajo que desempeñemos), su aparición es más común tras la fase inicial de adaptación a un nuevo puesto de trabajo o a una nueva etapa profesional.

El periodo de “prueba” o “adaptación” a un nuevo trabajo puede variar mucho en función del cargo y de las responsabilidades asociadas al mismo. Aún así, y como norma general, se considera que podemos tardar entre uno y cinco años en entender e interiorizar todas las características y particularidades de un puesto de trabajo. Pasado este tiempo, logramos dominar los hábitos, mecanismos, herramientas y dinamismos de funcionamiento interno a nivel organizacional y operativo, y es entonces cuando entramos en una segunda etapa que denominamos “fase de consolidación”.

Es precisamente en este periodo cuando el estancamiento profesional comienza a ser una “amenaza” real. La falta de retos profesionales y expectativas de futuro de los empleados afecta directamente a su motivación, que es una de las causas más comunes de estancamiento laboral. Por supuesto, no es la única ni es la determinante, pues esta sensación se produce en un 95% de los casos de forma progresiva y gradual.

Cómo afrontar el estancamiento laboral

El estancamiento profesional debe ser visto siempre desde dos puntos de vista: el del empleado y el del empleador (es decir, la empresa).

Llegados a este punto, la empresa debe proponer una conversación con el trabajador para abordar la situación lo antes posible. Su objetivo prioritario, en este caso, es frenar su salida para proseguir su carrera profesional en otro lugar. En otras palabras, la empresa debe evitar la “fuga de talentos”, ya que ha invertido tiempo y recursos de formación en esa persona.

Por otra parte, ante una situación de estancamiento profesional, el empleado debe hacer un esfuerzo por mostrar sus iniciativas e ideas de mejora y hacer partícipe a la empresa de su capacidad para asumir nuevos proyectos. Esto es lo que llamamos liderazgo intraemprendedor y permite al trabajador dar a la compañía pistas sobre su motivación y sobre su capacidades, algo básico si quiere tener más opciones de evolucionar en su puesto de trabajo.

5 consejos para prevenir el estancamiento laboral

Para prevenir el estancamiento laboral de forma eficiente, tanto la empresa como el trabajador deben poner de su parte. Algunos consejos para hacerlo son:

  • Utilizar las nuevas tecnologías. Las nuevas tecnologías y las redes sociales son un elemento importante para prevenir el estancamiento profesional. Cualquier iniciativa en este sentido puede aportar valor al perfil profesional del trabajador y de la empresa.
  • Hacer al trabajador partícipe de sus propios progresos y objetivos. Es recomendable que el trabajador disponga de un plan (o en su defecto de un mapa) donde queden reflejadas sus aspiraciones, motivaciones, logros y contextos de mejora. Hacerlo le facilitará poder adecuar su perfil y promocionarlo ante un hipotético caso de estancamiento. Esto también implica felicitarle por sus logros o buenos resultados para mejorar su motivación.
  • Facilitar la autopromoción. Aunque muchas veces el trabajador espera que su compañía le ofrezca nuevos retos y oportunidades para poder seguir desarrollando su carrera profesional, es recomendable que sea él mismo quién, de modo estratégico y en clave de futuro, marque su propio desarrollo profesional. Para ello la empresa debe ser capaz de escuchar a sus trabajadores invitándoles a mostrar todo su potencial.
  • Apostar por la formación continua. Hoy en día resulta fundamental la actualización de conocimientos, lo que en inglés se denomina Long Life Learning (aprendizaje constante a lo largo de la vida). Esto motiva al trabajador para afrontar los nuevos retos laborales desde una perspectiva más amplia y novedosa, adaptada a las nuevas exigencias del mercado.
  • Mejorar la interacción entre empleados. Las experiencias conjuntas y en grupo mejoran la integración y el ambiente laboral en la empresa. También facilitan el abordaje de los nuevos proyectos de forma transversal, y es una forma muy eficaz de romper con las rutinas en el trabajo. Este último aspecto es clave para evitar el estancamiento profesional.

Tanto las empresas como los profesionales tenemos a nuestra disposición herramientas, mecanismos y recursos que permiten que la consolidación en un puesto de trabajo no tenga como consecuencia directa el estancamiento profesional. La clave es sumar esfuerzos para que empleadores y empleados diseñen la proyección profesional de cada trabajador mejorando su experiencia y optimizando su rendimiento dentro de la empresa.

Xavier Hernández

Director Consultoría, Gestión del Cambio y Formación