Employer branding

Caso práctico: la experiencia del empleado genera embajadores de marca

Un 41% de los consumidores considera que los empleados son los perfiles más creíbles a la hora de generar confianza en la empresa

El concepto de embajadores de marca está muy asociado a los entornos digitales y a las acciones de determinadas personas en las redes sociales. Y no sin razón, pues su misión suele ser clara: incrementar la reputación de una empresa y ejercer de prescriptor de sus servicios, valores, etc. Sus acciones comunicativas son cada vez más importantes, pues los usuarios cada vez basan más su confianza en las empresas en las opiniones de las personas y de terceros.

De ahí que, durante los últimos años, esté ganando mucha fuerza la figura del propio empleado como embajador de marca. Sin ir más lejos, el barómetro Edelman Trust afirma que un 41% de los consumidores considera que son los empleados los perfiles más creíbles a la hora de generar confianza en la empresa. Esto nos lleva a visualizar dos grandes esferas clave en el diseño de una estrategia de embajadores de marca focalizada en los trabajadores:

La creación de experiencias de empleado. Para empezar, se debe entender que hablar de experiencias de empleado, en contraposición a trabajo, tiene enormes implicaciones y conlleva notables diferencias. Una experiencia de empleado es aquella que tiene en cuenta todos aquellos factores que afectan a la motivación y al rendimiento del trabajador. Por lo tanto, requiere tener en cuenta el desarrollo profesional de las personas, su formación, su implicación -en mayor o menor medida- en la toma de decisiones, la organización del trabajo y el trabajo en equipo, la comunicación interna y un largo etcétera que hará del lugar de trabajo un espacio en el que el empleado se sienta integrado, comprometido y valioso.

La comunicación. Es el proceso mediante el cual el empleado comprometido y motivado se transforma en embajador de marca. Aprendiendo qué comunicar, cómo comunicar y dónde comunicar. En este sentido, puede ser de gran utilidad realizar formaciones a los empleados y trazar algunas pautas estratégicas comunes. Para ello, será necesario descubrir los conocimientos de los empleados y establecer el punto de partida.

Se suele hablar muy a menudo y con mucha facilidad de esta segunda esfera comunicativa (que por supuesto es importantísima), pero a veces parece olvidarse la primera dimensión. Como decíamos, un empleado ejercerá de embajador de marca tan solo si su experiencia en la empresa es óptima. Además, cualquier empleado, tenga o no una presencia activa en internet o redes sociales, puede contribuir a la reputación de la marca, y el hecho de que no ejerza de embajador de marca en un momento determinado no significa que no lo vaya a hacer en el futuro.

Por lo tanto, disponer de empleados que ejercen de embajadores de marca requerirá en todo momento diseñar una gran experiencia de empleado, y dicha estrategia, deberá estar implantada e integrada en todas sus fases:

  • Llegada de la oferta de trabajo al candidato
  • Toma de contacto e interacción con el candidato
  • Entrevista
  • Proceso de selección
  • Entrada en la empresa
  • El día a día
  • El fin de la relación laboral

En Montaner&A, tenemos claro que la experiencia del empleado es fundamental tanto para la productividad como para la reputación de la marca. Por eso, como bien decimos, ponemos a las personas en el centro a lo largo de todas las fases citadas. Durante este mes de mayo, dos de nuestros compañeros han llegado al fin de su relación laboral con Montaner&A, así que es un buen momento para analizar de forma completa su experiencia en la empresa partiendo de sus propios testimonios.

Llegada a Montaner&A de Lydie Fleury

Lydie, llegó el pasado mes de junio con la intención de trabajar durante un año en nuestra organización. Su experiencia laboral ya estaba muy orientada a los recursos humanos, con “más de 5 años como generalista de RRHH, trabajando tanto en formación, reclutamiento, como legislación, administración del personal y nóminas”, y habiendo desempeñado diversos cargos en este ámbito en diferentes empresas a nivel internacional (Japón, Francia, España, Ecuador).

Llegó a Barcelona con una doble motivación, conocer la ciudad y seguir dedicándose a lo que la apasiona, los recursos humanos. “Encontré el programa de la Unión Europea que me podría dar esta oportunidad: Erasmus+ (el ex Leonardo o el Erasmus de la gente activa). Me supuso más de un año poder llegar a Montaner&A, tuve que cambiar de región para integrar el programa, encontrar otro trabajo durante este periodo, y enviar muchas candidaturas”.

Finalmente su currículum llegó al departamento de selección de Montaner, iniciando las primeras tomas de contacto con las personas de nuestra organización a través de entrevistas por Skype, cuyo resultado fue su contratación.

Incorporación y desarrollo en la empresa

Desde el primer momento, Lydie descubrió “una empresa humana, donde se comparten valores y buena humor”. De la que destaca “la proximidad que tenemos en nuestro equipo, en el que la comunicación es constante, y en el trabajo es una de las cosas las más importantes, tanto para trabajar bien como para sentirse valorado en la empresa”. En este sentido, Lydie encajó a la perfección ya que, como a nosotros, le encantan las personas. “Me gusta aportar no solo mis cualidades y conocimientos técnicos en la empresa, sino también contagiar mi alegría y buen humor, porque me gusta hacer bromas y ver a la gente sonreír”.

Otro aspecto muy importante de su experiencia en Montaner fue la evolución de su rol en la empresa. En tan solo un año, sus responsabilidades se han visto incrementadas y ha podido ir incrementando su participación en la toma de decisiones. “Mis funciones han ido evolucionando mucho, empecé dedicándome a la redacción y publicación de ofertas de trabajo, y en poco tiempo pasé a dedicarme a la criba curricular, a la realización de entrevistas y, finalmente, al headhunting, soporte al departamento de formación, benchmarking, y un largo etcétera que me ha permitido conocer todos los aspectos de la profesión”.

Desvinculación

En el caso de Lydie, nos gusta pensar que la finalización de su relación laboral con Montaner&A no es una adios, sino un hasta luego. “Desde hace meses, venimos hablando  de una colaboración futura, porque todos estamos encantados de haber podido trabajar juntos. Los feedbacks de mis superiores directos son muy positivos y por eso pensamos a una colaboración futura. Una vez más, mucha comunicación: felicitando, agradeciendo la colaboración, diciendo las cosas positivas, lo que falta en muchas empresas y que es tan importante para la motivación de los empleados”.

Ha sido justamente esta comunicación la que ha permitido que, a nivel operativo, “el traspaso de tareas no haya supuesto demasiado trabajo, pues trabajamos juntos cada día y sabemos cuáles son las responsabilidades de cada uno y su metodología”.

Estamos convencidos de que nuestros caminos se volverán a cruzar, porque creemos firmemente que quiere volver a encontrarse con nosotros y, como dice Lydie, “la perseverancia es una de mis cualidades, por eso suelo conseguir mis objetivos”.

Llegada a Montaner&A de Kevin Muriel

En el caso de Kevin, su interés por las personas nace de la psicología y su interés por la psique humana y su interacción con el entorno. Su relación con los recursos humanos empezó de forma algo improvisada, ya que en sus primeras prácticas terminó llevando a cabo entrevistas de selección. Su interés por este ámbito fue creciendo hasta el punto que hoy para él “el trabajo es la esfera más importante de la vida conjuntamente con la familia y los amigos. Creo que es muy importante el papel que juegan los RRHH para lograr mejores condiciones en el trabajo. Además, afecta directamente a la conciliación laboral”.

En el caso de Kevin, más que llegar él a Montaner&A, fue Montaner&A quien llegó a él. “Me cayó del cielo. Estaba a punto de entregar mi trabajo de final de carrera y contactaron conmigo a través de Infojobs a raíz de una oferta de consultor que tenían. Me informé sobre el grupo y todo lo que ví me gustó: Me pareció una empresa muy humana y con la que me sentía identificado. Así que fuí a la entrevista y entré en un proceso muy exhaustivo que por suerte superé. Y así entré en Montaner”.

Incorporación y desarrollo en la empresa

Nada más entrar a formar parte de nuestra organización, Kevin pareció encontrar el ambiente de trabajo que buscaba. “El equipo humano es posiblemente uno de los aspectos más importantes y diferenciadores de Montaner. Desde el primer día me di cuenta de que, aun existiendo jerarquías, no eran tan rígidas como podría pasar en la mayoría de empresas, lo que favorece mucho la creación de un buen ambiente de trabajo y potencia el trabajo en equipo”.

A nivel personal, según nos cuenta, la experiencia ha sido igual de positiva. “Han confiado en mí desde el primer momento y, por mi parte, siempre he intentado implicarme en todos los trabajos y tareas que se me han encomendado, en su gestión, en la comunicación, así como con los compañeros, las nuevas incorporaciones, etcétera”. De hecho, Kevin ve esta confianza como una actitud generalizada de la empresa con sus empleados, “la confianza que tienen en sus trabajadores se demuestra en la autonomía de la que disponen. Tal y como entiendo el trabajo, si dispones de un equipo de trabajo es porque está cualificado para llevar a cabo las funciones que tienen asignadas y no es necesario estar siempre encima, se debe confiar en el trabajador, y eso es lo que he visto en Montaner&A”.

En cuanto a sus funciones y su desarrollo profesional, como en el caso de Lydie, Kevin ha podido diversificar sus funciones “empezando por la selección de personal y continuando por la formación, gestiones administrativas y de control, administración de personal, etc. Algo que me ha ayudado a huir de la rutina en todo momento”.

Desvinculación

Cuando llega el final de una relación laboral es el momento clave para saber realmente cómo ha sido dicha relación. En el caso de Kevin, seguimos diciendo que esa relación ha sido estupenda y basada en la transparencia total ya que “desde el primer momento he querido que tanto mi delegada como servicios centrales supiesen que me encontraba en un proceso de selección con tal de que pudiesen tener tiempo de buscar un sustituto que encajase con la filosofía del grupo. Me voy contento, dejo muchas experiencias detrás y a un gran equipo, y la decisión no me resultó fácil. Aun ahora que me marcho, me han dejado claro que soy miembro de esta familia y así me siento. Me voy en busca de nuevos retos profesionales, pero por supuesto es un pensamiento agradable el hecho de volver a encontrarnos en el futuro”.

Estamos convencidos de que, tanto con Lydie como con Kevin, además de todo lo que nos han aportado, seguimos contando con ellos como prescriptores, ya sea en sus círculos más próximos o cómo altavoces de la marca el día que decidan amplificar su voz y decidan hablar de nosotros.

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Susana Rosello Directora de Selección Nacional