Employer branding | Experiencia del empleado

La experiencia de empleado, clave para la atracción de talento

El auge de nuevas estrategias de atracción y fidelización del talento y, sobre todo, el interés cada vez mayor por el employer branding, está permitiendo a las empresas más pequeñas competir cada vez más con grandes multinacionales en la búsqueda de los mejores candidatos.

La cuarta revolución industrial ha transformado la demanda de empleo hacia perfiles más orientados al talento y la creatividad. El creciente uso de máquinas y nuevas tecnologías para llevar a cabo tareas más mecánicas está sustituyendo progresivamente muchos empleos hacia funciones de valor añadido para las empresas.

Este escenario genera una mayor competencia por el talento y, por lo tanto, una superación de la oferta de trabajo tradicional. Los departamentos de recursos humanos centran cada vez más esfuerzos en la captación y retención del talento. Si, además, se añade el crecimiento de nuevos trabajadores, como los millenials, con nuevas expectativas en relación con el trabajo, el resultado es una clara necesidad de ofrecer una gran experiencia de empleado que impulse el employer branding de la organización, es decir, su posicionamiento de puertas hacia fuera como empleador.

Un factor importante que a menudo no se tiene en cuenta sobre el employer branding es la democratización de la atracción y retención del talento. El salario, aunque importante, está dejando de ser fundamental para la felicidad del empleado. Estudios como el realizado por el iOpener Institute de Oxford señalan que los empleados felices permanecen más tiempo en sus tareas, se implican más en la empresa y mejoran capacidades como el trabajo en equipo.

El hecho de que el salario ceda parte de su protagonismo a factores como la conciliación laboral, los horarios personalizados, la motivación, la carrera profesional o en disfrutar de un buen clima de trabajo tiene implicaciones a gran escala. Al tratarse de estrategias basadas en retribuciones no salariales, están al alcance de todas las empresas, por lo que empresas que antes no podían competir en la captación de talento con otras más grandes y con mayor capacidad salarial ahora ven la posibilidad de estrechar esta brecha. La competencia por el talento se centra ahora en el día a día del empleado, es decir en su experiencia, y en hacer llegar ese mensaje al mundo.

Si una gran empresa hace una oferta económica a un empleado de una pyme, esta tendrá más opciones de igualarla con una óptima experiencia empleado. Para conseguirlo, no solo deberá implantar las políticas de recursos humanos necesarias sino reforzar el posicionamiento como empleador para que el mejor talento quiera trabajar con ella.

Es posible que, a medio o largo plazo, veamos una fuerte competencia por ofrecer a los empleados cada vez mejores experiencias y que las grandes compañías vuelvan a ganar la partida. Las estrategias de que sitúan las personas en el centro de las organizaciones, sin embargo, ya serán indiscutibles para todos.

  • Atracción de talento
  • Employer branding
  • Experiencia del empleado
Eva Puigjaner Consultora Senior - Key Account