Gestión del cambio

La gestión del cambio más importante de la historia

La transformación digital es el mayor reto al que se enfrentan empresas y organizaciones. Se habla de revolución porque nos encontramos ante un nuevo escenario, en constante evolución y que cambia las reglas del juego que conocíamos hasta ahora.

La digitalización afecta a los procesos, a los modelos de negocio, a la relación con el cliente y a la propia cultura de la organización. Porque no solo nos referimos a la adopción de nuevas tecnologías o a modernizar nuestra manera de trabajar sino a estar preparados para todo lo que está por llegar y que impactará en nuestro negocio. Es decir, una de las claves es la capacidad de anticipar los retos, y hacerlo antes que nuestra competencia para seguir siendo competitivos.

Algunos de los ejemplos más evidentes, por el impacto que han significado en sus respectivos sectores, son Uber (transporte) o AirBnB (alojamiento), pero la transformación digital alcanza a empresas de cualquier tamaño y sector. Ocurrió también con los medios de comunicación, que todavía se plantean cómo monetizar la migración del papel a internet, y lo estamos viendo en sectores clave de la economía como la banca, las telecomunicaciones o los seguros.

En este punto debemos distinguir dos tendencias, una es la que corresponde a la producción de bienes y otra a la oferta de servicios. En el primer caso nos encontramos ante el concepto de la cuarta revolución industrial, de base tecnológica, y centrada en mejorar los sistemas de producción, gestión y logística.

Un ejemplo de esta tendencia es la fábrica inteligente, que adopta los avances tecnológicos, como el big data, la inteligencia artificial o el internet de las cosas, para optimizar sus procesos.

Por otro lado, el sector servicios, además de incorporar las nuevas tecnologías como ocurre en la industria, añade un nuevo reto, la relación con las personas. En este sentido, una de las estrategias que se consideran clave y a la que más esfuerzo están dedicando las empresas es a mejorar la experiencia del cliente.

Los consumidores son hoy más exigentes que nunca: esperan respuesta inmediata, en cualquier dispositivo, a cualquier hora, quieren transparencia, están más informados, comparan, etc. Las demandas del cliente digital van por delante de las empresas y estas deben satisfacer sus necesidades. Las que mejor se adapten tendrán una ventaja competitiva respecto a sus competidores.

Repasemos las ideas que hemos expuesto hasta ahora: tenemos una mejora de los procesos productivos gracias a tecnologías innovadoras, modelos de negocio disruptivos, nuevas formas de relacionarnos con las personas y entornos en constante evolución. En definitiva, debemos encontrar soluciones para seguir aportando valor, de forma eficiente, en un mundo nuevo.

¿Está mi organización preparada? ¿Cuál es mi modelo de liderazgo? ¿Somos lo suficientemente ágiles para adaptarnos y anticipar retos? ¿Aprovecho todo el talento y la creatividad de mis equipos? ¿Hay duda de que nos encontramos ante la gestión del cambio más importante hasta la fecha?

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Xavier Hernández Director de formación y consultoría