Employer branding | Experiencia del empleado | Outplacement

Cómo convertir el outplacement en una palanca de employer branding

La experiencia del empleado en una empresa no sólo cubre su entrada y evolución profesional, también su salida. En este marco, el outplacement puede convertirse en un recurso interesante para impulsar el employer branding.

Una estrategia de employer branding completa tiene en cuenta todas las fases de la experiencia del empleado, desde la primera toma de contacto con la empresa hasta su salida o desvinculación de forma voluntaria, por jubilación o por despido -individual o colectivo-.

Cuando se produce una salida voluntaria el primer paso es analizar las causas que han llevado a la persona a tomar la decisión. No es lo mismo cambiar por cumplir un objetivo personal que no puede realizarse dentro de la empresa, que por una falta de entendimiento interna. En este caso, será importante valorar qué ha ocurrido y qué medidas hay que llevar a cabo para que no vuelva a ocurrir.

Ante una jubilación, se espera habitualmente que la relación sea cordial y no conlleve dificultades. En cambio, con un despido la situación es más delicada, especialmente si se trata de un cese colectivo y doloroso para el trabajador. En este caso hay que tener en cuenta dos factores:

  • El factor humano que conlleva compartir la carga emocional con el empleado para facilitar su salida en la medida de los posible.

  • El factor empresarial que implica directamente a la marca: un trabajador mal despedido puede afectar seriamente a la reputación de la empresa.

En este marco emerge la importancia una estrategia de outplacement como solución, permitiendo, a nivel humano:

  • Mostrar comprensión hacia la situación del trabajador

  • Demostrar interés de la empresa en su futuro

  • Ofrecer soluciones a corto, medio y largo plazo

  • Ayudar a mejorar las competencias del empleado

  • Impulsar un desarrollo en un entorno laboral quizás más adecuado a las habilidades de la persona

Y nivel empresarial, el outplacement:

  • Ofrece seguridad e imagen de marca a las personas que continúan en la organización.

  • Muestra a la empresa como una marca implicada en la vida de sus empleados, incluso después de su salida, sumando valor y confianza.

  • Refleja una imagen positiva que contribuye a la captación de talento.

Una buena estrategia de outplacement mejora la eficiencia tanto del trabajador como de la empresa. Acompañar a las personas en todo su ciclo dentro de la empresa no sólo impulsará su desarrollo profesional sino también el valor de la marca con el talento.