De todos es sabido que ser directivo o mando tiene dos grandes funciones: gestión y liderazgo. Sin embargo, no tiene sentido que un responsable de área o un directivo sólo gestione la actividad de su equipo, fije objetivos e indicadores, y haga planificaciones a medio plazo. Si tú eres uno de esos mandos o directivos, permíteme que te sugiera que “te pongas las pilas”. Además, considera la importancia de contar con una consultoría de selección que te ayude a mejorar tu equipo.
¿Por qué es necesario el liderazgo emocional?
La era Taylorista ya terminó, aunque queden algunos restos por ahí. Y si tienes dudas o crees que exagero, espera a que lleguen los algoritmos, la robotización y la inteligencia artificial. Probablemente entonces te será más fácil gestionar los datos; y probablemente también tu puesto sea amortizado.
Es posible que además de gestionar la actividad, hayas tomado conciencia de que debes aplicar tu liderazgo; liderazgo entendido como fijar rumbo, inspiración, transmisión de los valores de empresa (¿quién si no tú?), apoyo y desarrollo de tu equipo. Si es así, te felicito, ya haces más que la mayoría de los directivos de este país. Y si es así, también te habrás dado cuenta de que cada vez es más complicado alinear a tu equipo, que las frases y relatos inspiradores ya no funcionan como antes, que las charlas con tu equipo y con cada una de las personas que lo componen quizá no son tan efectivas como solían ser. Y por eso mismo, te doy la enhorabuena. Ya has tomado conciencia de que debes liderar no sólo una visión o un propósito, sino que además debes liderar emocionalmente a tu equipo.
¿Qué es el liderazgo emocional?
El liderazgo emocional es la capacidad de gestionar y orientar las emociones para la consecución de un fin. Esta capacidad de liderar se inicia en la misma persona (autoliderazgo emocional, a través de la inteligencia emocional) y se extiende a las personas que componen los equipos en las empresas y organizaciones.
El autoliderazgo emocional, tiene su origen en la Inteligencia Emocional de Goleman, y se nutre de los conceptos básicos del Coaching.
Cualidades del liderazgo emocional
Los componentes que dan forma al liderazgo emocional son:
- Autoconocimiento: Debes tomar consciencia de las propias emociones y de los pensamientos asociados a ellas.
- Autocontrol: Capacidad para gestionar esas emociones de forma apropiada; aplicación de estrategias de regulación y de generación de alternativas.
- Automotivación: Capacidad para encontrar en cada momento la fuente para superar obstáculos o dificultades, para fijarse y lograr objetivos, y superarse día a día.
- Empatía: Es la capacidad de sintonizar con las emociones ajenas, entenderlas y comprenderlas.
- Habilidades sociales: Es la capacidad para crear redes de relaciones y encontrar espacios comunes para alinear voluntades y orientarlas al logro de objetivos.
¿Cómo trabajar y mejorar el liderazgo emocional aplicado a tu equipo?
Para hacerlo efectivo a las personas y los equipos, el liderazgo emocional debe:
- Ayudar a identificar los estados de ánimo y sus causas.
- Facilitar la generación de alternativas a través de preguntas poderosas y diálogos apreciativos, que amplíen el ámbito en el que se dan esas emociones.
- Impulsar la empatía entre las personas que componen los equipos.
A fin de cuentas, las personas somos seres emocionales, y son estas emociones las que rigen nuestras conductas. Lo que decimos y lo que hacemos es fruto de lo que pensamos, y lo que pensamos es consecuencia de cómo nos sentimos. Conocer cómo se generan esas emociones y cómo gestionarlas es la clave para lograr objetivos y metas. Aprender a mejorar el liderazgo emocional es posible: solamente debes dedicarle tiempo y saber cómo hacerlo. Si tienes alguna duda, consúltanos sobre los beneficios de la inteligencia emocional.






