Cambio de lugar de trabajo dentro de la empresa: oportunidad de éxito

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Los cambios no suelen ser fáciles, ni en la vida diaria ni en el entorno laboral. Por eso, es habitual que un cambio de lugar de trabajo dentro de la misma empresa se vea con cierto recelo y preocupación por parte de los trabajadores. A menudo, implican la reestructuración en el organigrama empresarial o el aprendizaje de nuevos métodos y protocolos a los que debemos adaptarnos en el menor tiempo posible.

Desde hace unos años, existe una tendencia cada vez más extendida, especialmente entre los perfiles más jóvenes: el cambio profesional o de empleo. Ya sea por inquietudes personales, mejoras de condiciones o por la propia dinámica de los contratos actuales, cambiar de funciones o de empresa con frecuencia es algo cada vez más habitual.

Frente a estas variaciones, existen diversas actitudes. Hay quienes lo ven como una amenaza que altera su seguridad y estabilidad al salir de su zona de confort. Sin embargo, en Montaner, como empresa de recursos humanos, creemos que un cambio interno en la organización puede tener más cosas positivas que negativas: como un reto, una oportunidad de desarrollo y una ventaja competitiva para la organización. De cada cambio nace una oportunidad que debemos aprovechar de forma consciente, con rumbo y una proyección clara.

Contar con una consultora de recursos humanos puede facilitar este proceso de transición.

El cambio interno como oportunidad

Según el artículo “Business Change: From Disruptor to Differentiator”, publicado en Harvard Business Review, el 91% de las empresas fracasan en sus iniciativas de cambio. ¿Cuál es el motivo? La falta de proactividad y acompañamiento.

El primer paso para afrontar un cambio interno en la empresa es hacerlo de manera proactiva. El segundo es identificar y potenciar todo lo bueno que este puede aportarnos, independientemente de su origen (una implementación tecnológica, una nueva legislación o una fusión empresarial). Necesitamos cambios en nuestra vida profesional para mantener el nivel de implicación, motivación e innovación.

Esta visión negativa tiene mucho que ver con el desconocimiento, que a su vez crea incertidumbre. Para disminuir el miedo al cambio y la incertidumbre, debemos responder de forma positiva a las siguientes cuestiones:

  • ¿Cuál es mi papel en este proceso y cómo me afectará en el día a día?
  • ¿Cuál es el propósito del cambio?
  • ¿Cuáles son los resultados para el conjunto de la organización?
  • ¿Cuáles son sus beneficios a nivel individual?
  • ¿Cuál es la estrategia de la empresa para conseguirlo?

Beneficios estratégicos de afrontar cambios profesionales

Una gestión efectiva del cambio permite transformar la estrategia, los procesos, la tecnología y a las personas que forman parte de una empresa. Es la clave para reorientar sus objetivos, mejorar su productividad y aprovechar las oportunidades de un entorno empresarial cambiante. Para los trabajadores, la experiencia del cambio abre un mundo de posibilidades y genera sentimientos de ilusión y curiosidad.

Para los trabajadores, el cambio puede ser beneficioso porque genera:

Crecimiento personal y profesional

Salir de la zona de confort permite descubrir nuevas ideas, métodos de trabajo, metas y valores. Aprenderás a ver una misma situación desde diferentes perspectivas y metodologías, enriqueciéndote tanto a nivel humano como técnico.

Flexibilidad y adaptabilidad

Enfrentarse a cambios profesionales dota al trabajador de mayor flexibilidad y capacidad de adaptación ante variaciones futuras. Aprender a gestionar el cambio facilita un crecimiento profesional sostenido.

Oportunidad de mejora constante

Con cada cambio se adquieren experiencias y perspectivas que permiten decidir qué procesos son más adecuados en cada caso, impulsando una mejora continua en el desempeño.

Experiencia multisectorial

Afrontar cambios laborales, especialmente en etapas de movilidad, permite conocer diferentes sectores. Esto aporta una visión transversal muy enriquecedora y facilita la adaptación a cualquier puesto futuro.

Creación de una red de contactos potente

Cambiar de puesto, departamento o empresa es la oportunidad ideal para conocer a nuevas personas y construir una red de contactos profesionales (networking) útil y estratégica para el futuro.

Nuevas oportunidades dentro de la misma empresa

Los cambios internos permiten conocer la organización a fondo y que esta descubra todo el potencial que tienes para ofrecer. Es un nuevo comienzo que renueva los hábitos y la motivación.

¿Cómo afrontar los cambios a nivel profesional?

Lo primero es identificar y potenciar todos los beneficios que este cambio puede aportarte. Para liderar tu propio proceso con éxito, sigue estas recomendaciones:

  1. Acepta que los cambios forman parte de la vida: Valida cada variación y ten claros los aspectos positivos.
  2. Asume el miedo: Es normal sentir temor, pero recuerda que los beneficios finales serán mayores que las dudas iniciales.
  3. Analiza la situación: Determina cómo vas a proceder sin perder de vista el propósito del cambio.
  4. Sé previsor: Si sabes que un cambio se acerca, adelántate y prepárate.
  5. Identifica tu propósito: Ten claro qué resultados vas a obtener y cómo te afectará en tu rutina diaria para ajustar tus expectativas.

La figura del “gestor interno del cambio”

La adaptación a un cambio de lugar de trabajo será rápida y eficiente si todos los implicados están comprometidos. Algunas compañías, ante transformaciones que afectan a toda la organización, optan por incorporar la figura del “gestor interno del cambio”.

El gestor del cambio debe tener experiencia en la materia y conocer bien los tipos de cambio en la organización. También debe mostrar aptitudes para el trato directo con las personas, y conocimientos sobre formación en la empresa, ya que en algún momento se convertirá en su asesor o “coach”. De hecho, es muy posible que iniciado el proceso de cambio interno en la empresa, los trabajadores manifiesten a este profesional sus inquietudes y preocupaciones al sentirse más cómodos con él sin tener que dirigirse a sus máximos responsables.

El gestor del cambio debe estar presente durante todo el proceso del mismo (anuncio, puesta en marcha, implementación y adaptación a la nueva organización). 

Este profesional, que puede ser externo, asesora tanto a directivos como a trabajadores para realizar la transición con éxito. Sus tareas principales incluyen:

  • Liderar el cambio: No solo desde el enfoque del negocio y la productividad, sino también desde el punto de vista humano.
  • Comunicación fluida: Asegurarse de que los trabajadores estén al tanto de las novedades y comprendan los beneficios que les aportará el cambio.
  • Implementación progresiva: Preocuparse de que los cambios se realicen de forma paulatina en la estructura organizacional.
  • Formación y apoyo continuo: Dar las herramientas necesarias para que los empleados asuman los retos como oportunidades para ascender o encontrar nuevas metas.

Realizar una gestión del cambio eficiente es fundamental para que las empresas se adapten a los nuevos tiempos. La comunicación bilateral y el asesoramiento determinan el éxito del proceso y facilitan el día a día del equipo.

Si ya sabes que un cambio está por llegar, sé previsor/a y adelántate. Ahora ya tienes más claras las ventajas que puedes extraer de un cambio y algunos consejos con los que afrontarlo. Estás un paso más cerca de ver los cambios como oportunidades. 

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